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| anyway is blood |
En principio me atrevo a afirmar que todos tenemos un asesino dentro,es decir somos asesinos en potencia, afirmo esto desde la premisa de que todos tenemos la capacidad de matar a otro ser humano (u otro ser vivo). El asesinato de una persona es válido o no según nuestra propia conveniencia, por ejemplo, en una guerra lo más consecuente es querer que un soldado que defienda nuestros interéses asesine al del bando contrario, esa tendencia es vigente incluso en el hipotético caso de ser una persona pacifísta; como este caso existen varios en el que por uno u otro motivo justificamos, aceptamos o nos resignamos a validar un asesinato. Pero el gran conflicto se da cuando el asesino asesina a una persona que él considera enemigo, más el resto de la sociedad no, ello inmediatamente lo convierte en un ser que actua contra las leyes y normas del la sociedad, es decir al no ser su asesinato aceptado por la mayoría, este se convierte en un delito (delito de sangre). Vale decir entonces que quien determina la validez de un asesinato es la sociedad (representada en los diversos poderes del Estado). ¿es entonces un asesino un ser que no participa en la sociedad? yo creo que no, un asesino es parte de la sociedad, pues es en esta en donde se desempeña. Además un asesino no es exclusivamente un asesino, un asessino puede ser un padre de familia, un político, un albañil, un profesor,etc. Volviendo a la validez o no de un asesinato, podemos decir que en esta se cae en el vicio de mayorias y minorias, pero y qué hacer con las minorias esas que cometen asesinatos que la sociedad mayoritariamente rechaza; pongamonos en sus zapatos, para aquellos asesinos señalados por la sociedad, su acto tiene tanta validez como el que validan las mayorias (mediante leyes y normas). Usualmente a estas personas se les recluye en cárceles para que se "arreglen" y al salir se adecuen a la sociedad, es decir estamos reprimiendo al asesino, atacamos su naturaleza, es decir para el sistema estos asesinos son como robosts que se pueden programar y desprogramar facilmente, una gran mentira, quizás esta gran represión genere un asesino mucho más activo y sanguinario o una persona que viva con demonios y sentimiento de culpa por el resto de su vida, a esto último le solemos llamar un asesino regenerado. Por todo esto yo creo que un asesino tiene plena libertad de asesinar y esto no debe ser juzgado ni por mayorias ni por minorias, son iguales un asesino aceptado socialmente y uno que no lo es, pues al final ambos son generadores de muerte. Piñau :-)



